Puntada a contrahilo

La puntada a contrahilo es una técnica de costura muy utilizada para asegurar los extremos de una tela y evitar que se deshilache. Consiste en hacer puntadas en dirección opuesta al hilo de la tela en el borde de la misma. Esta técnica es especialmente útil cuando se trabaja con telas que tienden a deshilacharse fácilmente, como las telas de punto, las telas sin remate o las telas con fibras sueltas.

Para realizar una puntada a contrahilo, sigue estos pasos:

  1. Enhebra la aguja con un hilo que coincida con el color de la tela o el hilo principal de la costura.
  2. Comienza por la parte posterior de la tela, cerca de uno de los extremos.
  3. Pasa la aguja por el borde de la tela, justo en el límite entre los hilos de urdimbre y trama.
  4. Tira suavemente del hilo para que la puntada quede ajustada, pero sin apretar demasiado.
  5. Dirige la aguja hacia la parte frontal de la tela, unos milímetros más adelante de donde salió.
  6. Pasa la aguja una vez más por el borde de la tela, siguiendo el mismo patrón. Asegúrate de mantener las puntadas uniformes y de tamaño regular.
  7. Repite los pasos anteriores hasta llegar al extremo opuesto de la tela.
  8. Una vez alcanzado el final, haz un nudo en el hilo para asegurarlo y corta el exceso.

Al hacer una puntada a contrahilo, es importante tener en cuenta que esta técnica puede requerir más tiempo y paciencia que una puntada común. Sin embargo, los resultados valen la pena, ya que ayudarán a que tus proyectos de costura se vean más profesionales y duraderos.