La puntada ciega es una técnica de bordado que consiste en bordar de forma discreta y casi invisible, de forma que los puntos no sean visibles en la cara del tejido. Esta técnica se utiliza para unir dos capas de tela de forma que el hilo solo sea visible en la parte trasera, creando así una costura invisible en el frente.
Ejemplo
Imagina que estás cosiendo un dobladillo en una falda. Para que la costura sea invisible en el frente, utilizarías la puntada ciega. Primero, doblas el dobladillo hacia adentro y aseguras el doblez con alfileres. Luego, insertas la aguja dentro del dobladillo, tomando solo una pequeña cantidad de tela y, a continuación, la insertas nuevamente justo al lado, tomando solo un hilo o dos de la parte inferior de la falda. Continúas de esta manera, realizando puntadas pequeñas y discretas, asegurando que el hilo no sea visible desde el exterior. Una vez que hayas terminado, la costura será invisible, creando un acabado limpio y profesional en la falda.



