El punto de sobrehilado es una técnica de costura utilizada para evitar que los bordes de una tela se deshilachen. Consiste en coser una serie de puntadas a lo largo del borde de la tela, formando una especie de «bucle» que evita que los hilos se desprendan. Esta técnica es muy útil al momento de confeccionar prendas de vestir o realizar arreglos en tela.
Para realizar el punto de sobrehilado, se puede utilizar una máquina de coser especializada que cuenta con una puntada en zigzag o bien se puede realizar a mano utilizando una aguja e hilo. En ambos casos, se recomienda utilizar un hilo de calidad y un color que combina con la tela para obtener un acabado profesional.
Al coser un dobladillo en una prenda de tela, es necesario utilizar el punto de sobrehilado para asegurar que los bordes no se deshilachen con el uso y el lavado. Para ello, se comienza por doblar el borde de la tela hacia adentro, de manera que quede oculto. Luego, se realiza el punto de sobrehilado cosiendo varias veces por encima del borde de la tela, creando un efecto de remate. Es importante coser de manera uniforme y asegurarse de que las puntadas queden lo suficientemente juntas para evitar que los hilos se desprendan.
El punto de sobrehilado también se puede utilizar en otros tipos de costuras o acabados, como en los bordes de bolsillos, cuellos, mangas, etc. En estos casos, se sigue el mismo procedimiento de coser puntadas en forma de zigzag o «bucle» alrededor del borde de la tela para evitar el deshilachado.
El punto de sobrehilado es una técnica esencial en costura para evitar que los bordes de la tela se deshilachen. Se utiliza tanto en prendas confeccionadas como en arreglos textiles y se puede realizar tanto a máquina como a mano. Es importante realizar las puntadas de manera uniforme y cercana para obtener un acabado de calidad.



